Reporte Financiero
- 28 mar 2018
- 4 Min. de lectura

Por:
James Salazar Salinas Subdirector de Análisis Económico de CI Banco
Jesús Antonio Díaz Garduño Analista Junior de CI Banco
Jorge Gordillo Arias Director de Análisis Económico y Bursátil de CI Banco
Editorial La reunión de política monetaria de la Reserva Federal (FED), los aranceles de EUA a China y el escándalo de Facebook por posible filtración de información de usuarios, concentraron la atención de los inversionistas la semana pasada. En lo que fue la primera reunión de política monetaria de la FED de EUA bajo el mandato de Jerome Powell y con nuevos integrantes del comité con derecho a voto, el banco central y su presidente mantuvieron un discurso continuista con relación a su predecesora en el cargo, Janet Yellen. El encuentro cobraba fuerza por la especulación de que la FED podría endurecer sus planes de normalización de tasas de interés para este año. Sin embargo, aunque la autoridad resaltó que la actividad económica ha mejorado y que la inflación repuntaría en los próximos meses, mantuvo su mensaje de que la normalización de tasas seguiría siendo gradual. En cuanto a sus expectativas de en qué nivel podría cerrar la tasas de interés de fondeo para este año, se mantuvo el promedio de dos alzas adicionales para este año. Para el 2019, la FED considera que el estímulo económico otorgado por la reforma fiscal podría forzar al banco central a subir hasta tres veces la tasa (en reunión anterior preveían dos alzas). Por otro lado, el presidente Trump aprobó establecer aranceles por valor de 60 mil millones de dólares para importaciones de productos provenientes de China, una medida que refuerza el temor de los inversionistas a una guerra comercial entre las dos principales potencias económicas del mundo. El gobierno estadounidense busca nivelar el campo en lo referente al tema de propiedad intelectual, en particular con las transferencias (acusaciones de robos) de tecnología. La reacción de China no se hizo esperar, aunque por el momento ha sido muy mesurada. El país asiático propone aplicar aranceles sobre 3 mil millones de dólares en importaciones de carne de cerdo, aluminio reciclado, caños de acero, frutas y vinos estadounidenses. El posible incremento de medidas proteccionistas provocó agitación a los mercados financieros, ya que los inversionistas prevén consecuencias adversas para la economía mundial si las barreras comerciales comienzan a subir.
En México, durante la primera quincena de marzo, la tasa anual de inflación se mantuvo a la baja (ahora en 5.17%). El dato cae dentro del escenario base de convergencia de inflación contemplado por Banxico, por lo que junto con la medida de ayer de la FED de que por el momento no endurecerá su política monetaria en 2018, le pueden permitir a la autoridad mexicana tomar la decisión de no subir su tasa de interés de referencia en su próxima reunión del 12 de abril, aunque la expectativa es que lo pudiera hacer entre mayo y junio, dependiendo en gran medida de la evolución del riesgo electoral. Por su parte, crece el optimismo sobre la renegociación del TLCAN después de que se diera a conocer que la administración del presidente Trump estaría relajando su postura en el tema de reglas de origen del sector automotriz. Al parecer, EUA cedería en su demanda de que todos los vehículos fabricados en Canadá y México para exportación a EUA contengan al menos un 50% de contenido estadounidense. En la octava ronda programada para abril se podrá corroborar la flexibilidad de EUA. Una depreciación generalizada del dólar con respecto a la mayoría de las monedas, menor preocupación por la FED para este año y el mayor optimismo de que se logre pronto una renegociación del TLCAN, provocaron que el peso mexicano se apreciara más de 25 centavos en la semana (por debajo de $18.50 por dólar spot interbancario). En cuanto a la contienda electoral en México, salieron varias encuestas en la semana que mantienen al candidato de Morena con un amplio margen de ventaja sobre sus contrincantes (situación que el mercado cambiario parece todavía no descontar).
La tasa de CETES a 28 días se redujo en 2 puntos base a 7.44%. Por su parte, el rendimiento del bono de 10 años operó con cierta estabilidad y al final de la semana concluyó alrededor de 7.50%.
El peso estuvo errático, pero fluctuando en un rango acotado, muy dependiente de la decisión de política monetaria de la FED, mayor optimismo sobre la renegociación del TLCAN y los temores de una guerra comercial entre EUA y China.
El euro estuvo volátil frente al dólar, aunque cerró la semana con ligera tendencia de apreciación, en medio de una apreciación generalizada de la divisa estadounidense frente a las principales monedas en el mundo.
La bolsa de valores tuvo una semana de altibajos, muy contagiada por los movimientos de sus pares internacionales, sobre todo las de EUA, concluyendo la última sesión de la semana por debajo de los 47 mil puntos.
El precio del oro tuvo una semana al alza, ya que ante las preocupaciones de una guerra comercial aumentó la aversión al riesgo y provocó la búsqueda de activos considerados como refugio.
El precio internacional del petróleo (WTI) reportó un alza por arriba de los 65 dólares por barril, por una caída inesperada en los inventarios de crudo de EUA y preocupaciones en torno a la situación con Irán.
La inflación de la 1Q de marzo fue de 0.29%. En particular, la subyacente aumentó 0.24%, mientras que la no subyacente fue de 0.46% (Energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno 0.41%). Con ello, la tasa anual baja a 5.17%.
El IGAE de enero creció sólo 1.1% a tasa anual desestacionalizada (2.15% con cifras originales). El menor dinamismo es explicado por una baja en el ritmo del crecimiento en el sector servicios y una caída en las actividades primarias.




















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